Las
relaciones comerciales ruso-alemanas[1]
14 de
noviembre de l931
El
documento titulado ¿Es posible una
Alemania soviética? sólo demuestra lo importante que era para el gobierno
soviético elaborar un plan modelo de cooperación entre la Unión Soviética y
Alemania precisamente a comienzos de la crisis. En este momento sería de un
valor agitativo indiscutible. Lo menos que puede hacerse ahora es tratar de
recuperar lo que se perdió.
Por falta
de tiempo apenas eché una ojeada al manifiesto antisoviético del Leipziger Volkszeitung (Periódico del
Pueblo de Leipzig), pero salta a la vista su estúpida superficialidad. En 1917
los socialdemócratas rusos sostenían que la dictadura del proletariado estaba
muy bien para un país altamente industrializado, pero de ningún modo para la
atrasada Rusia, donde sólo podía provocar desastres. Además, la dictadura no
podía durar más de tres días, que luego se extendieron a tres semanas. Esta fue
la caracterización socialdemócrata de la Revolución de Octubre. Ahora, catorce años
después, los socialdemócratas alemanes dicen que el régimen soviético, es decir
la dictadura del proletariado, está bien para un país atrasado, de grandes
dimensiones y con una sorprendente
preponderancia del campesinado, etcétera; pero para la Alemania altamente
industrializada la dictadura del proletariado seria desastrosa.
Sobre el
problema de la colaboración económica entre una Alemania soviética y la Rusia
soviética, los socialdemócratas alemanes recurren a las cifras actuales de
importación y exportación para demostrar que las relaciones comerciales entre
ambos países son insignificantes. Lo único que demuestra eso es que si la
Alemania soviética actuara de acuerdo
a las reglas de la Alemania capitalista iría al desastre.
Las
importaciones industriales de Rusia se ven limitadas por las condiciones
crediticias. En el transcurso de unos cuantos años, la economía agraria
colectivizada. que ahora es meramente una forma de coerción burocrática, se
volvería extremadamente productiva y la capacidad industrial y organizativa de Alemania
revolucionaria completamente las relaciones económicas entre ambos países.
Pero, ¿qué sucede con el periodo transicional? Es evidente que Alemania tendría
que atravesar unos cuantos años difíciles. Sin embargo, los obreros por lo
menos comprenderían por qué se estarán sacrificando. Pero aun durante los años
transicionales críticos, suponiendo que el resto de Europa siguiera siendo
capitalista, Alemania no estaría aislada del mercado mundial. Una vez que los
obreros hayan expropiado a los terratenientes, a los banqueros y a los dueños
de fábricas, estarían inmediatamente en condiciones de producir para el mercado
mundial a precios más reducidos que los actuales. En estas circunstancias,
queda totalmente excluida la posibilidad del bloqueo económico.
Se
restablecería inmediatamente el contacto directo con la Rusia soviética, porque
entre una Alemania soviética y una Rusia soviética la Polonia capitalista
pronto se rendiría. Además, es muy improbable que después de una revolución en
Alemania el capitalismo europeo se pueda mantener firme durante mucho tiempo.
Realmente es necesario extenderse más sobre este tema. Tal vez los camaradas alemanes puedan dividirse el trabajo y empezar a reunir material sobre los distintos aspectos del problema. Posteriormente yo podría unirme a este trabajo colectivo.
[1] Las relaciones comerciales ruso-alemanas. The Militant, 21 de noviembre de 1931. Lo que provocó el artículo de Trotsky fue una campaña de propaganda de los socialdemócratas alemanes que tendía a demostrar que ni siquiera la colaboración con la Unión Soviética podría salvar a una Alemania soviética de la catástrofe económica inevitable.