Kaganovich
anticipa mi muerte[1]
31 de
enero de 1937
Indudablemente,
Kaganovich, cuñado de Stalin, es uno de los principales organizadores de las
amalgamas de Moscú (lógicamente, Stalin prefiere actuar a través de un
intermediario de confianza). Además, Kaganovich está directamente interesado en
el último proceso, dado que el servicio que encabeza, gracias a los supuestos
éxitos y a los ritmos aventureristas, ha entrado en la arena de los accidentes
y las catástrofes. Recordemos una vez más que uno de los objetivos secundarios,
aunque muy importante, del proceso fue echar la responsabilidad por los
errores, desgracias y crímenes de la burocracia en el terreno económico, sobre
los hombros de los militantes de la Oposición, quienes desde hace mucho tiempo
ya nada tienen que ver con la economía, y a los cuales inclusive les falta el
sustento diario.
Kaganovich
sabe mejor que nadie que las acusaciones fueron fabricadas en la oficina de
Stalin y que las mismas no contienen un átomo de verdad. Pero precisamente por
ello, en una asamblea realizada en Moscú el 29 de enero, Kaganovich gritó,
“¡Muera Trotsky!” Si la camarilla de Moscú piensa que con esa clase de amenazas
me va a asustar y obligar a guardar silencio, se equivoca. No es que yo
subestime la fuerza y los métodos de la GPU: no, comprendo que matarme es más
fácil que demostrar que soy aliado de Hitler. Pero existen deberes que son
mucho más importantes que las consideraciones de seguridad personal. Cualquier
buen soldado lo sabe. Y yo soy un soldado viejo de la revolución. Además, el
asesinato no refutaría las revelaciones. Tengo amigos. Hay más de un hombre
valiente y honesto en el mundo ¡La verdad triunfará!
[1] Kaganovich anticipa mi muerte. El proceso de Moscú. Lazar Kaganovich (1893), miembro del Comité Central a partir de 1924 y del Buró Político a partir de 1930. En 1984 pagó a encabezar la Comisión de Control, encargada de las purgas en el partido. A fines de los años treinta ocupaba cargos importantes en la industria pesada y el transporte. Jruschov lo relevó de todos sus cargos en los años cincuenta.