¿Por
qué la GPU eligió diciembre y Noruega?[1]
31 de
enero de 1937
¿Por qué la GPU eligió un mes tan inadecuado para volar como es diciembre, para el vuelo de Piatakov a Oslo? No es difícil explicarlo. Llegué a Noruega en junio de 1935 y estuve enfermo durante todo el verano. Evidentemente la GPU lo sabía. Si fijaba mi “reunión” con Piatakov para los meses de verano, la fecha podría coincidir con algún ataque de mi enfermedad. En octubre permanecí durante seis semanas en un hospital de Oslo, hecho que la GPU pudo conocer a través de los periódicos. Por consiguiente, Piatakov no podía volar en octubre ni en noviembre. La GPU debe haber calculado que al salir del hospital yo estaría en perfectas condiciones para conspirar, hacer reuniones y elaborar conjuras. Es cierto que el diciembre noruego no es un buen mes para volar. Pero los demás meses de invierno son peores aun. ¿Postergar el vuelo hasta la primavera de 1936? Pero entonces Piatakov no tendría el tiempo suficiente para organizar los sabotajes y la destrucción que se sucedieron durante el año “stajanovista”. Por eso llegamos a la conclusión de que la GPU no actuó a la ligera, sino seria y meditadamente, calendario en mano. Hasta podría decirse que la combinación de todas las circunstancias convirtió a diciembre en el mes más apto de todo el año. Si durante ese mes no aterrizó ni un solo avión extranjero en Oslo, eso no es culpa de la GPU.
Podría
responderse: si la cita de Piatakov conmigo
no podía postergarse hasta el verano de 1936, quizás hubieran podido
retrotraerla, “concertarla” para 1933 o 1934 en Francia, donde la comunicación
aérea está mucho más desarrollada. Pero
no, Francia no cuadra. Además, el objetivo práctico inmediato más importante
del juicio era lograr mi expulsión de Noruega; no la extradición legal - que
hubiera requerido un procedimiento legal en Noruega, que la GPU no puede
realizar -, sino la simple expulsión. ¿A dónde? ¡A los brazos de la GPU! (Moscú
no previó que México me daría una visa). Inmediatamente después del juicio de los
dieciséis (agosto de 1936) Moscú exigió mi expulsión por nota especial. El
gobierno noruego respondió que las acusaciones correspondían a un período
anterior a mi ingreso a Noruega (discurso del ministro de Relaciones
Exteriores) y que además yo me encontraba bajo arresto domiciliario y, por
consiguiente, no representaba “peligro” alguno. Luego llegó una nueva nota
oficial de Moscú en la cual se “responsabilizaba” al gobierno noruego “por las
consecuencias”.
Inmediatamente
envié una carta al gobierno noruego por intermedio de Puntervold, mi abogado,
para advertirle que la palabra “responsabilizar” no debía considerarse una mera
frase diplomática, sino la preparación de una nueva amalgama, una amalgama
basada en Oslo, después de la de Copenhague. Desde Sundby donde permanecía arrestado, envié una carta
a mi abogado, fechada el 15 de setiembre: “¿Cómo hará la GPU para elaborar una
amalgama en Oslo? No lo sé... Sea como
fuere, no le resultará fácil... La GPU tratará de encontrar nuevos Olbergs,
Berman-Iurins, etcétera, quienes declararán que recibieron sus órdenes
directamente en Oslo. Quién sabe, señor Puntervold, si algún día no lo aborda
un agente de la GPU de la manera más cordial, para preguntar por mi salud, y
luego el canalla declara que visitó a Puntervold para que éste le entregara las
instrucciones terroristas de Trotsky escritas en tinta invisible. Lógicamente,
‘por razones de seguridad’, habrá quemado las instrucciones. Para completar su
testimonio, quizá, robe algunos sobres membretados de su escritorio...” [“Carta
al Sr. Puntervold”. Escritos 35-36].
Solicité
que la prensa publicara esta advertencia para dificultar la organización del
fraude. Pero el gobierno noruego, al confiscar la declaración, le dejó las
manos libres a la GPU... Ahora se comprende por qué Piatakov debió volar a
Oslo.
[1] ¿Por qué eligió la GPU diciembre y Noruega? Biulleten Opozitsii, Nº 54-55, marzo de 1937. Traducido del ruso [al inglés] para la primera edición [norteamericana] de este obra por John Fairlie.